LIGIROFOBIA

La ligirofobia es el miedo injustificado e irracional hacia los ruidos fuertes. Si una persona vive en una ciudad grande, generalmente está familiarizada con los ruidos generados por el transporte público, el tráfico, las sirenas de ambulancias, entre otros. El escuchar los bocinazos para una persona puede ser bastante normal, como si fuera parte de la vida diaria. Sin embargo, para algunas personas, los ruidos fuertes pueden llegar a ser desencadenantes de miedos lo que llega a a ser perjudicial para su vida, éste es el caso de los que padecen ligirofobia. Algunos ligirofobos no pueden manejar y sienten una gran inseguridad ante la presencia de los ruidos fuertes. Es de mencionar que no se debe confundir esta fobia con la molestia hacia los ruidos cuando la persona tiene un cuadro neurótico, y cuando se molesta hacia los ruidos, en éste caso, el neurótico reacciona hasta el ruido más pequeño.

Los síntomas de la ligirofobia son similares a los de otros tipos de fobias, como las palpitaciones del corazón, la sequedad en la boca, dificultad para respirar, la hiperventilación, tensión muscular, temblores y se le suma una agudización de los sentidos y la sensación de estar fuera de control.

La ligirofobia se trata de una de las fobias más comunes, es de mencionar que no es un miedo que presente algún peligro real para una persona. Existen diversas razones que pueden explicar la presencia de esta fobia, se puede tratar de una experiencia traumática pasada donde se asocia con un ruido repentino y fuerte. También puede tratarse que una persona haya visto a otra persona padeciendo de ésta fobia y asocia las reacciones con los ruidos fuertes. El miedo también puede presentarse hacia los dispositivos que emiten sonidos fuertes, como las alarmas de incendio y/o los altavoces. Incluso el ruido generado por romper un globo, puede provocar gran ansiedad a un ligirofobico.

Se debe prestar atención a los síntomas y a las reacciones, ya que sin atención la vida de la persona puede tornarse fuera de control, y comenzar a evitar situaciones sociales que implican ruidos fuertes, como eventos deportivos y los conciertos. Además, el miedo constante en la vida puede generar diversos trastornos mentales. En éste caso puede llegar a aislar por completo de la sociedad por el temor constante de exponerse a cualquier tipo de ruido.

El tratamiento de ésta fobia incluye inicialmente una consulta con el médico y con un psicólogo, para elegir la mejor opción de tratamiento, que generalmente es psicológico, algunas opciones incluyen terapias de exposición, técnicas de autoayuda, relajación muscular, terapia del habla, hipnoterapia y la asistencia a grupos de apoyo. La programación neurolingüística también ha demostrado resultados eficaces.