ZELOFOBIA

La zelofobia es uno de los tipos de fobias que se conocen como el miedo a los celos. Los especialistas en la salud mental afirman que en esta fobia, cada caso del miedo a los celos puede ser un poco diferente, esto se explica porque el núcleo del problema, es decir, los patrones de pensamiento, las imágenes mentales e incluso los sonidos y los diálogos internos, son totalmente diferentes en cada persona. Sin embargo e independientemente de las representaciones internas de cada persona, existen una serie de síntomas que son comunes a los que padecen de zelofobia, entre los que se incluyen una sensación de angustia casi incontrolable cuando la persona piensa o realmente está siendo expuesta a los celos; la sensación de que se tiene que hacer todo lo posible para evitar los celos, así como la incapacidad de funcionar de manera normal debido a la ansiedad que comienza a sentir en su persona. Se conocen también una serie de síntomas emocionales, como el terror y el deseo de huir. Además se sabe que, aunque no sucede en todos los que padecen de la fobia, muchas veces la persona puede llegar a tener niveles elevados de ira, tristeza y culpa cuando piensa acerca de su pasado y de las veces en que ha sido expuesta a los celos. Dentro de los síntomas físicos, se presentan mareos, temblores, palpitaciones, dificultad para respirar o una sensación de asfixia, ritmo cardíaco acelerado, temblores, sudoración, sensación de inestabilidad, mareo, vértigo, entumecimiento, entre otros. Como sucede con otras fobias, la persona llega a sentir que sus miedos son exagerados e irracionales, sin embargo se siente incapaz de controlarlos. Generalmente las causas de la zelofobia se encuentran ubicadas en algún acontecimiento pasado, la persona pudo haber experimentado un evento traumático -directamente o no- en la infancia donde los celos ocuparon un lugar importante. Hay casos donde los pacientes presenciaron la reacción de alguno de los padres que era considerado como celoso con reacciones violentas y eso fue suficiente para que al niño se le sembrara la idea del miedo, lo que más tarde se manifiesta en su vida adulta ante algún agente que desencadena la reacción. Es de mencionar que el psicoanálisis y la hipnoterapia han resultado efectivos para encontrar la raíz del mal y así hacerle frente al miedo, generalmente de manera gradual.