ANEMOFOBIA

La anemofobia es conocida como el miedo irracional y desmedido por el viento. La anemofobia trata sobre los miedos que se presentan ante las situaciones de viento o corrientes de aire, dichos temores son poco reconocidos pero pueden llegar a ser verdaderamente incapacitantes para las personas que los padecen. Generalmente la anemofobia empeora conforme pasa el tiempo, evidentemente si es que se deja sin tratamiento, sus repercusiones pueden ser bastante graves, sobre todo en la calidad de vida de la persona, de hecho muchas de las actividades normales de las personas que la padecen pueden llegar a restringirse por el miedo y la reacciones que se suscitan ante la presencia de los agravantes. La fobia se puede producir en un momento donde se han dejado las ventanas abiertas, donde el viento y las corrientes de aire se producen, cabe señalar que durante este momento, se pueden llegar a presentar sentimientos muy intensos y profundos de ansiedad. Es de mencionar que dichos sentimientos y ansiedades también se pueden presentar en situaciones que aparentemente no tienen relación alguna, como es el caso del secador de manos de los baños públicos, o bien cuando la persona está sentada en un avión y las salidas de aire están funcionando en la parte superior.

Si bien es cierto cada persona puede llegar a presentar síntomas diferentes, cabe señalar que de manera general las manifestaciones son similares a los de otros tipos de fobias o a los de otros trastornos de ansiedad. Dentro de los síntomas considerados como generales, se puede incluir un irregular latido cardíaco, dificultad para respirar o bien una respiración acelerada, escalofríos, sudoración, sequedad de boca, sensación de mareo, náuseas, vómitos, y una sensación casi abrumadora de temores. Las personas que padecen de anemofobia en un estado agravado, pueden llegar a derivar ataques de pánico, provenientes de la ansiedad, dando lugar a lo que se conoce como un ataque de pánico completo soplado.

¿Cuáles son las causas de la anemofobia?, en realidad tal y como sucede con otras fobias, las fuentes pueden llegar a ser un tanto diversas, algunos científicos afirman que la persona ha nacido con este miedo. Sin embargo, dicha afirmación se encuentra en discusión, ya que las investigaciones aún no realizan las pruebas suficientes como para tomar a la afirmación como una verdad. Por otra parte, se dice que casi siempre es causada por una experiencia negativa y traumática en el pasado de la persona, que puede o no puede ser destituida por la mente consciente, y que se ha quedado impresa en la mente subconsciente. Generalmente se ha visto que la persona con anemofobia se encontró en una situación específica en la que el viento o las corrientes de aire se encontraban presentes y la persona estaba pasando por un momento de mucho miedo, es así como la asociación de corrientes de aire, viento y miedo comenzó a gestarse en la persona. Los mejores tratamientos para la anemofobia incluyen a la hipnoterapia moderna y avanzada para llegar al subconsciente de la persona y descubrir las creencias que le están produciendo el miedo. La Programación Neurolingüística -PNL- también ha demostrado ser efectiva al “reprogramar” las asociaciones de la persona.