SEPLOFOBIA

Los diferentes tipos de fobias son tan diversos como la vida misma, existen fobias comunes y otras no tanto, las hay también muy extrañas y otras que si bien es cierto se puede explicar el disgusto, no así lo exagerado de los miedos. Este es el caso de la seplofobia, que se refiere al miedo a las sustancias putrefactas.

La persona que padece de seplofobia puede verse en un laberinto de temor cuando se tiene que ocupar por alimentos que se encuentran en descomposición en su heladera por ejemplo. Hay quienes no pueden sacar la basura por ellos mismos. Ante la simple idea de algo en estado de descomposición, la persona que padece de seplofobia puede llegar a experimentar una serie de síntomas que afectan su ánimo y estabilidad mental.

Ésta fobia se puede explicar de diferentes maneras, por ejemplo, el miedo puede estar directamente relacionado con la idea de los gérmenes y el daño que ocasionan en la salud; también puede deberse a lo hediondo y a la repulsión que le provoca a una persona a tal grado de vomitar, en casos extremos incluso el miedo se relaciona con la idea de la muerte y descomposición personal. Los síntomas más comunes son la presencia de náuseas, falta de aire, temblores, sequedad en la boca, llanto incontrolable, desmayos, así como un ataque de pánico. Para hacerle frente a la fobia y determinar la terapia adecuada, el especialista deberá encontrar la causa, esto generalmente se logra en una entrevista a través de una serie de preguntas, en las que se hace uso de la asociación de ideas y en algunos casos la hipnosis.

Los especialistas han encontrado que la terapia conductual junto con una re-educación pueden ayudar a enfrentar este miedo en particular, además se ayuda a re-entrenar a la mente para responder de una manera racional ante la presencia de lo putrefacto.

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