NEBULAFOBIA

Dentro del amplio campo de los tipos de fobias existen aquéllas en las que los miedos se suscitan en torno a un evento natural, tal es el caso de la nebulafobia, misma que trata sobre el miedo a la niebla. La palabra nebulafobia proviene del griego Nebulosa que significa niebla y nube y Phobos que quiere decir temor. La nebulafobia forma parte de las fobias específicas y puede estar relacionada con la nefofobia, es decir, con el miedo a las nubes.

Las personas que padecen de nebulafobia, tienen miedo a la niebla, ya sea cuando se encuentran expuestas a la misma o incluso ante una simple fotografía o vídeo. La niebla es el resultado de las nubes que se forman en el suelo, aunque también es el producto del vapor de agua que tiene como característica el ser más caliente que el aire que se encuentra alrededor. Si bien es cierto, la niebla, como tal, no es algo que pueda dañar directamente a una persona, pero, lo que llega a generar cierta incertidumbre es aquello que pueda aparecer de “la nada”, y salir directamente de la niebla, esto además se encuentra relacionado con un sentimiento de ceguera y de extrema incertidumbre, lo que conlleva la presencia de un miedo profundo y eventualmente la posible presencia de la fobia.

Las causas de la nebulafobia pueden ser muy diversas, en algunos casos una persona pudo haber experimentado un accidente como producto de conducir a lo largo de una carretera con niebla, o bien, sólo pudo haber sabido sobre un accidente sin siquiera haberlo experimentado directamente, es así que la experiencia traumática -directa o indirecta- se encarga de sembrar la raíz del miedo, que tarde o temprano se manifestará como una fobia.

Los síntomas de esta fobia también varían según el nivel de miedo de cada persona, de una manera general se sabe que los síntomas de la nebulafobia incluyen los clásicos síntomas de un ataque de ansiedad y/o de pánico, como es el caso de la respiración rápida, falta de aire, sudoración excesiva, boca seca, náuseas, incapacidad de articular palabras, temblores, entre otros.

Para hacerle frente a la nebulafobia se puede hacer uso de varios métodos, en muchos casos se hace uso de la Terapia de Exposición, donde el psicoterapeuta expone a la persona directamente con la niebla, generalmente se solicita a un familiar o amigo muy cercano a que lo acompañe en el proceso, para realizar un viaje por carretera donde la otra persona sea la que maneja y el nebulafobo comience a darse cuenta de que nada sucede al pasar por la niebla. Cuando el nivel de miedo es muy extremo se pueden recetar medicamentos para tratar la ansiedad, siempre bajo un riguroso control médico.

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