FARMACOFOBIA

La palabra farmacofobia está compuesta por los vocablos griegos pharmakon que significa “medicina o droga” y phobos que significa “miedo”. Es decir, la farmacofobia se refiere al miedo a las medicinas. Dentro de los diferentes tipos de fobias, los especialistas la ubican dentro de las fobias conocidas como específicas.

Si bien es cierto algunas medicinas pueden tener reacciones adversas, una fobia a los medicamentos puede tener efectos graves y perjudiciales para la salud de la persona, ya que debido a los miedos que se presentan, el paciente puede negarse a tomar el medicamento necesario para tratar su cuadro médico. Es así que ante el no tomar la medicina, el paciente no sólo padece los síntomas fisiológicos de ansiedad y pánico, comunes a las fobias, sino que también su estado de salud no mejora.

Las causas de la farmacofobia pueden estar relacionadas con un momento de la vida de la persona en el que pudo haber tenido reacciones adversas a los medicamentos, posiblemente la dosis fue excesiva, posiblemente no era el medicamento que debía tomar, o incluso pudo haber sido alérgica a un medicamento determinado.

Cabe señalar que la farmacofobia es frecuente en las personas que han experimentado una crisis de abstinencia derivada por el uso excesivo hacia drogas psicotrópicas. En otras ocasiones ocurre que la persona asocia de manera errónea los síntomas de una enfermedad aguda con los medicamentos que se utilizan para tratar dicha enfermedad.

Dependiendo del grado de la fobia, el tratamiento de la farmacofobia puede incluir una terapia en la que se convence al paciente a tomar una dosis pequeña de la medicina para demostrar que el efecto será benéfico, además antes de iniciar una terapia, se suelen hacer exámenes médicos para determinar si el paciente es alérgico a cierta sustancia o particularmente vulnerable.

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