CAINOLOFOBIA

La cainolofobia es conocido como el miedo a la novedad o bien, a algo novedoso. En el campo de la psicología se ha encontrado que en la cainolofobia se manifiestan una serie de miedos considerados como anormales y persistentes hacia algo que es totalmente nuevo. En la forma más baja o leve de la fobia -muchas veces considerada como fase inicial- los especialistas afirman que es posible que se manifieste como una falta de voluntad para hacerle frente a nuevas actividades -o nuevos acontecimientos-, así como al temor a romper con cierta rutina.

Por su naturaleza particular, y a diferencia de otras fobias, en la cainolofobia existe una preocupación relacionada con los pediatras quienes han identificado la presencia de la fobia en particular en materia alimenticia por parte de los infantes, lo que se considera como una situación a tomar en consideración por las consecuencias que puede acarrear en la salud del niño.

En otro sentido, los especialistas han encontrado la presencia de esta fobia en personas que enfrentan a la vejez, cuando el adulto llegado a cierta edad deja de buscar nuevas opciones para explorar o a cerrarse totalmente a lo que no está acostumbrado, esto científicamente se encuentra relacionado con ciertas disfunciones neuronales, lo que a su vez está relacionado con la vejez. En otros casos la explicación a la cainolofobia radica en la respuesta que se le da a las modificaciones dentro de la sociedad, incluyendo las circunstancias financieras así como a las relaciones privadas. Y es que en muchos casos la vida se encuentra tan arraigada a las costumbres que se torna difícil enfrentar cambios ante cualquier tipo de novedad, es así que muchas personas responden a los cambios apartándose de todo lo nuevo y cerrándose ante cualquier cosa considerada como nueva.

Tal y como sucede con otros tipos de fobias, los síntomas que se manifiestan dentro de la cainolofobia, incluyen una serie de reacciones fisiológicas, como es el caso de náuseas, dolores de cabeza, mareos, sensación de terror, dificultad para respirar, arritmia, sudoración excesiva, sequedad de la boca, así como ataques de pánico. Es por esto, que ante las manifestaciones fisiológicas, la persona que padece de la fobia hará cualquier cosa para continuar con su vida tal y como está, con su rutina personal y se alejará de todo lo nuevo.

El tratamiento para la cainolofobia incluye una terapia de desensibilización, así como la psicoterapia, es así que al paciente se le lleva a darse cuenta que no hay necesidad de temer ante lo nuevo que acontece a su alrededor, así como a mostrarle que los cambios en la rutina diaria tienden a ser positivos.

CAINOLOFOBIA