ACEROFOBIA

La acerofobia se refiere al miedo los ácidos. Aunque se trata de una de las fobias poco comunes, la persona que padece de acerofobia manifiesta una serie de miedos ante la idea de estar en un ambiente ácido, o al estar expuesto al ácido de una persona o fruta, esto por el temor a las quemaduras o a otro tipo de daño físico. Los síntomas a los que se presenta la persona que padece de acerofobia, incluyen latidos irregulares del corazón, sudoración excesiva, náusea y vómitos, respiración rápida o bien dificultad para respirar; lo que va acompañado de un sentimiento generalizado de temor, preocupación y nerviosismo. Como se puede apreciar los síntomas son los similares a un ataque de ansiedad y/o de pánico.

Al ser una fobia poco común, la persona puede no expresar su temor y miedo, lo que puede llegar a ser muy peligroso ya que puede llegar a perturbar la vida de la persona, la salud mental y dar lugar a la aparición de otros problemas como la depresión y toda una serie de complicaciones que la misma conlleva.

Tal y como sucede con otros tipos de fobias, el tratamiento puede llegar a tomar tiempo, sin embargo los diferentes métodos han demostrado ser confiables a través de los resultados. Los métodos tradicionales ofrecidos por los especialistas de la salud mental incluyen sesiones de terapia psicológica, en la que al paciente se le va exponiendo poco a poco a los elementos que le provocan el miedo, lo que es conocido como Terapia de Exposición; el objetivo final de esta terapia es lograr la insensibilidad de la persona ante el elemento que provoca la reacción de miedo. Se sabe también que algunos métodos de auto-ayuda han resultado ser efectivos para hacerle frente a la acerofobia.