¿Qué son las fobias?

Las fobias pueden definirse como una aversión que se caracteriza por ser obsesiva hacia algo, alguien o hacia alguna situación en particular. También se conceptúan como un temor irracional que se caracteriza por ser compulsivo. Las fobias se describen como miedos provocados por situaciones en particular que pueden llegar a afectar la capacidad de adaptación de una persona o incluso la pueden llevar a evitar por completo la situación que les provoca el miedo. Aunque generalmente las situaciones en particular no son peligrosas ni representan una fuente de miedo, la persona que sufre de la fobia puede llegar a sentir una gran y profunda ansiedad.

Existen diferentes tipos de fobias, que se pueden clasificar en diferentes categorías:

Las fobias sociales, que engloban el miedo y la tendencia a evitar situaciones sociales ya sea por una timidez extrema o por el miedo intenso de sentirse avergonzado en público. Esta fobia afecta tanto a hombres como a mujeres y generalmente aparece en la infancia o durante la adolescencia, en ocasiones es acompañada por trastornos de ansiedad, o de depresión.

La agorafobia es el miedo a asistir a lugares públicos, destaca un profundo miedo a los espacios abiertos así como a las multitudes. Esta fobia afecta principalmente a las mujeres, generalmente al iniciar su vida adulta.

Las fobias específicas o aisladas, incluyen diferentes reacciones de miedo intenso, entre las que se incluyen el miedo a los animales (como aracnofobia o la ofidiofobia), el temor a ciertos elementos naturales como el agua (hidrofobia) o a las alturas (acrofobia), o el miedo que surge a partir de ciertas situaciones como es el caso del miedo intenso a los espacios cerrados (claustrofobia).

Las causas que llevan a la aparición de una fobia son diferentes para cada persona, a veces la fobia se encuentra entre los miembros de la familia por lo que se puede hablar de una herencia genética. Otras personas nacen con una predisposición a la ansiedad por lo que son portadoras de una tendencia hacia fobias particulares.

La profunda ansiedad que experimenta una persona que se encuentra aquejada por alguno de los tipos de fobias, puede manifestarse en síntomas no sólo físicos sino también mentales. En el aspecto mental destaca una anticipación a la situación en particular, o bien el deseo de evitar dicha situación, la preocupación es tal que pueden presentarse trastornos en el sueño y sentirse cansado e irritable. Por su parte, en el aspecto físico puede presentarse una gran sudoración, dificultad para respirar, una aceleración en los latidos del corazón, mareos y desmayos.