OCOFOBIA

Cuando el miedo hacia los vehículos se presenta de manera exacerbada e irracional se habla de la presencia de una fobia conocida como “ocofobia”. Si bien es cierto algunas personas experimentan cierto temor ante un vehículo por los riesgos que puede implicar, como un choque por ejemplo, cuando el miedo evoluciona a tal grado de detonar una ansiedad incontrolable, entonces ya se trata de la manifestación de una fobia. Existen algunos casos en los que ciertas personas tienen miedo ante la sola presencia de un vehículo, para estas personas el vehículo es algo en lo que no se puede confiar, ya que lo ven como un daño potencial desde un enfoque que se aleja de la realidad.

Los especialistas han encontrado que la fuente del miedo -que se convirtió en fobia- ha estado -en la mayoría de los casos- directamente relacionada con una experiencia traumática en donde un automóvil fue el personaje principal, por ejemplo cuando la persona fue testigo directo de un accidente o cuando un ser querido tuvo un acontecimiento negativo con un automóvil. También se ha encontrado que algunos casos de miedo a un automóvil han podido ser magnificados por alguna persona mayor que vivía con el miedo y que se lo transmitió a una persona menor, es así que la persona fue creciendo y escuchando anécdotas con el miedo magnificado, y por la repetición se crea una conducta y reacción negativa hacia el detonante: el automóvil.

La persona que padece de ocofobia es probable que prefiera caminar en lugar de viajar en algún vehículo, también se le puede ver ansiosa en los lugares en donde hay vehículos, como en los estacionamientos de autos. Las manifestaciones fisiológicas de la fobia pueden llevar a la persona a sentir que está perdiendo el control sobre su mente, lo que puede dar por resultado la presencia de una gran ansiedad lo que conlleva un ataque de pánico. Hay casos más extremos en donde la persona prefiere no salir debido a la presencia de los vehículos, lo que puede llegar a afectar gravemente su calidad de vida.

El buscar la raíz del miedo es el paso inicial para superar la ocofobia, una vez identificada la causa y el momento de la gestación del temor, el terapeuta asigna una terapia -generalmente cognitivo conductual- para hacerle frente al miedo y evitar que siga tomando control de su vida.

OCOFOBIA

NEUMATIFOBIA

El miedo exacerbado e irracional hacia los espíritus se conoce como neumatifobia. Si bien es cierto el mundo paranormal puede llegar a ser muy misterioso, intrigante e incluso a generar cierto medio para las personas que creen en los fenómenos relacionados con dicho mundo; para muchas otras personas la idea de los espíritus puede llegar a generar un miedo que paraliza y que incluso puede llegar a afectar a su calidad de vida, es entonces cuando se habla de una fobia.

Dentro de las diferentes causas, se ha encontrado que algunas personas han desarrollado dicha fobia como producto de haber escuchado y/o visto diferentes historias y películas relacionadas con lo paranormal, en particular con los espíritus. Otras personas, han manifestado haber tenido una experiencia paranormal de manera directa, estas personas afirman también que lo espíritus son reales y que pueden permanecer con ellos por mucho tiempo, dando por resultado momentos abrumadores. Otras personas que han desarrollado la neumatifobia, tienen la característica de haber vivido durante mucho tiempo con una persona que cree profundamente en la existencia de los espíritus, y derivado de sus anécdotas e historias pudieron haber influido en la mente del que está padeciendo de la fobia.

Dentro de los principales síntomas, se encuentra primeramente el deseo casi irracional de evitar el tema, las personas también evitan lugares oscuros o sitios en los que se cuenta que han estado habitados por espíritus. Si el tema se está tratando o se está viendo -por ejemplo en la televisión- se comienzan a manifestar los síntomas fisiológicos, como es el caso de la sudoración, la presencia de náuseas, latidos irregulares del corazón, falta de aliento, así como una sensación general de terror acompañado con ganas de salir corriendo y de estar perdiendo el control.

Cabe señalar que este particular tipo de fobia puede llegar a crear imágenes que no existen en realidad, las personas pueden comenzar a ver cosas que no son reales, muchas apariciones únicamente se encuentran en la mente del neumatifobo. Es por esto que se recomienda visitar a un psicólogo especialista en fobias, para que sea él quien determine si lo que se ve -que no está- es producto de la mente -alucinación- o si se trata de alguna enfermedad mental más compleja.

 

NEUMATIFOBIA

SEPLOFOBIA

Los diferentes tipos de fobias son tan diversos como la vida misma, existen fobias comunes y otras no tanto, las hay también muy extrañas y otras que si bien es cierto se puede explicar el disgusto, no así lo exagerado de los miedos. Este es el caso de la seplofobia, que se refiere al miedo a las sustancias putrefactas.

La persona que padece de seplofobia puede verse en un laberinto de temor cuando se tiene que ocupar por alimentos que se encuentran en descomposición en su heladera por ejemplo. Hay quienes no pueden sacar la basura por ellos mismos. Ante la simple idea de algo en estado de descomposición, la persona que padece de seplofobia puede llegar a experimentar una serie de síntomas que afectan su ánimo y estabilidad mental.

Ésta fobia se puede explicar de diferentes maneras, por ejemplo, el miedo puede estar directamente relacionado con la idea de los gérmenes y el daño que ocasionan en la salud; también puede deberse a lo hediondo y a la repulsión que le provoca a una persona a tal grado de vomitar, en casos extremos incluso el miedo se relaciona con la idea de la muerte y descomposición personal. Los síntomas más comunes son la presencia de náuseas, falta de aire, temblores, sequedad en la boca, llanto incontrolable, desmayos, así como un ataque de pánico. Para hacerle frente a la fobia y determinar la terapia adecuada, el especialista deberá encontrar la causa, esto generalmente se logra en una entrevista a través de una serie de preguntas, en las que se hace uso de la asociación de ideas y en algunos casos la hipnosis.

Los especialistas han encontrado que la terapia conductual junto con una re-educación pueden ayudar a enfrentar este miedo en particular, además se ayuda a re-entrenar a la mente para responder de una manera racional ante la presencia de lo putrefacto.

SEPLOFOBIA

RANIDAFOBIA

Dentro de los tipos de fobias conocidas como específicas se encuentra la ranidafobia, es decir el miedo a las ranas. En este caso de fobias, se ha encontrado que hay diferentes factores que intervienen para que ésta se manifieste. Por ejemplo, en diferentes culturas existen supersticiones relacionadas con las ranas, hay quienes dicen que los ojos de la rana son un mal presagio; otro mito muy común es que tocar a las ranas y/o a los sapos conlleva la aparición de verrugas. Otros miedos están relacionados con el supuesto veneno de las ranas que puede matar en cuestión de segundos, evidentemente se trata de un miedo infundado producto de la ignorancia.

Las causas que generan la ranidafobia dependen de cada experiencia en particular, si bien es cierto en algunos casos la superstición tiene algo -o mucho- que ver, hay otros casos en los que a la persona le ha acontecido algún evento traumático en donde las ranas estuvieron presentes. La mente humana es tan compleja y crea mecanismos también complejos que incluso el hecho de matar a una rana por accidente puede degenerar en una fobia. Es por esto que el especialista deberá encontrar el momento en el que se generó la fobia, para así tratarla de la mejor manera.

Las reacciones ante la presencia de una rana, ya sea físicamente, en imágenes -en fotos y/o en películas- o incluso ante la sola idea de una rana pueden variar dependiendo del grado de la fobia. Sin embargo, existen una serie de síntomas comunes, como es el caso del aumento de la respiración, sudoración excesiva, taquicardia, sequedad de la boca, mareos, náuseas, entre otros. Todos estos síntomas están relacionados con un ataque de pánico y con una profunda ansiedad.

Existen diferentes terapias psicológicas para hacerle frente a la ranidafobia, la hipnoterapia ha jugado un papel importante sobre todo para encontrar el momento en el que se gestó el miedo, la terapia cognitivo-conductual también es útil para cambiar patrones de conducta y reacciones cuando se está ante la presencia de una rana, lo que además va acompañado por una exposición gradual al objeto del miedo.

RANIDAFOBIA

MAGEIROCOFOBIA

Dentro de los muy diversos tipos de fobias, se encuentra la llamada mageirocofobia, misma que se refiere al miedo a cocinar. A diferencia de otras fobias, ésta en particular, se puede manifestar de diferentes formas, lo que se encuentra relacionado con los diferentes elementos que se encuentran en la acción de cocinar. Los miedos que se manifiestan por cocinar pueden ser muy diferentes, sin embargo, se llega a considerar la presencia de la fobia cuando éstos interfieren directamente con la vida cotidiana de la persona.

Una de las formas en la que se presenta la mageirocofobia tiene que ver con temor a causar una enfermedad, muchas personas padecen un verdadero terror ante la idea de contaminarse o bien, contaminar a alguien más. Esto está directamente relacionado con la ignorancia con respecto a las reglas de los alimentos, así como con las personas que se dedican a leer sobre las diferentes enfermedades causadas por alimentos. Otra forma tiene que ver con el miedo a servir algo incomible, en este caso puede tratarse de cocineros que en algún momento de su vida se enfrentaron ante mucho estrés y al momento de preparar el alimento el resultado fue negativo. Una tercera forma de la mageirocofobia está ligada a la presentación del alimento, en este caso se ha encontrado que un detonante principal es el ser perfeccionista.

Existen varios casos en los que la persona fue capaz de hacerle frente a la mageirocofobia, sobre todo cuando se encuentra en una fase que va de leve a moderada. Pero, hay otros casos en los que la fase es verdaderamente grave y llega a afectar la calidad de vida de una persona, el no tratarla puede dar por resultado la presencia de trastornos de ansiedad así como de depresión. En este último caso es aconsejable que la persona busque ayuda con un especialista en tratar a la fobia, para así encontrar el mejor tratamiento psicológico y eventualmente superar el miedo con éxito.

MAGEIROCOFOBIA

FARMACOFOBIA

La palabra farmacofobia está compuesta por los vocablos griegos pharmakon que significa “medicina o droga” y phobos que significa “miedo”. Es decir, la farmacofobia se refiere al miedo a las medicinas. Dentro de los diferentes tipos de fobias, los especialistas la ubican dentro de las fobias conocidas como específicas.

Si bien es cierto algunas medicinas pueden tener reacciones adversas, una fobia a los medicamentos puede tener efectos graves y perjudiciales para la salud de la persona, ya que debido a los miedos que se presentan, el paciente puede negarse a tomar el medicamento necesario para tratar su cuadro médico. Es así que ante el no tomar la medicina, el paciente no sólo padece los síntomas fisiológicos de ansiedad y pánico, comunes a las fobias, sino que también su estado de salud no mejora.

Las causas de la farmacofobia pueden estar relacionadas con un momento de la vida de la persona en el que pudo haber tenido reacciones adversas a los medicamentos, posiblemente la dosis fue excesiva, posiblemente no era el medicamento que debía tomar, o incluso pudo haber sido alérgica a un medicamento determinado.

Cabe señalar que la farmacofobia es frecuente en las personas que han experimentado una crisis de abstinencia derivada por el uso excesivo hacia drogas psicotrópicas. En otras ocasiones ocurre que la persona asocia de manera errónea los síntomas de una enfermedad aguda con los medicamentos que se utilizan para tratar dicha enfermedad.

Dependiendo del grado de la fobia, el tratamiento de la farmacofobia puede incluir una terapia en la que se convence al paciente a tomar una dosis pequeña de la medicina para demostrar que el efecto será benéfico, además antes de iniciar una terapia, se suelen hacer exámenes médicos para determinar si el paciente es alérgico a cierta sustancia o particularmente vulnerable.

FARMACOFOBIA